El 24 de diciembre, después de la cena de Nochebuena, vi Terror en el espacio (Terrore nello spazio, también llamada Planet of the vampires), una peli de estas raras. Rara porque es una producción italiana, de 1965, aunque coproducida con USA, y dirigida por un tal Mario Bava, así que no la conoce ni su padre, bueno, sólo la conocen los cinéfilos super mega guays como yo. En realidad yo me enteré que la peli existía por varios libros de cine, y mirando en internet vi que Mario Bava es un director que debió contribuir bastante en su filmografía al género del giallo, compuesto por películas italianas de los 60 y 70 de terror de serie b. Yo esto no lo sabía antes de mirarlo, tampoco me voy a tirar el pegote, pero sí que es un director conocido en los circuitos cinéfilos. Sus pelis deben ser bastante violentas, con títulos como: Un hacha para la luna de miel, Bahía de sangre o Seis mujeres para el asesino, pero Terror en el espacio es la excepción; es una encantadora mezcla de argumento ingenuo, pero imaginativo, efectos especiales super cutres y decorados de cartón piedra. Los protagonistas son astronautas de un planeta del que nunca se dice el nombre, que no es la Tierra, pero con forma totalmente humana, claro, para que pudieran hacer la película con actores de carne y hueso, si no sería una peli de animación. El caso es que son enviados en su “astronave”, como la llaman, a un planeta desconocido al que denominan Aura, porque han recibido unas señales de radio pidiendo ayuda. Cuando llegan allí, sólo encuentran otra astronave vacía y empiezan a ser poseídos por espíritus extraños… El argumento es infantil pero bastante novedoso para la época. Hay gente a la que le recuerda a Alien, como si fuera un precedente de esta peli, pero a mí me recuerda más a Fantasmas de Marte, de John Carpenter. Al principio me parecía un poco aburrida y falta de ritmo, pero después se va poniendo más interesante. Las escenas de acción no son nada espectaculares, más bien son “caseras”, y las actuaciones son bastante flojillas, por no decir risibles. Me recordaba a cuando éramos pequeños y jugábamos al espacio con los amiguitos y nos lo inventábamos todo sobre la marcha, era divertidísimo. La mejor me pareció la protagonista femenina principal (hay dos mujeres en el grupo, con look muy típico de los años 60), que debe ser una tal Norma Bengell. El actor principal se llama Barry Sullivan, un nombre que me suena bastante, aunque no lo acabo de ubicar. Llaman la atención los decorados, tan artesanales como fantasiosos. Total, que no es ninguna obra maestra, pero es otra joyita a rescatar, una delicia kitsch.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
sábado, 26 de diciembre de 2009
Bienvenidos a Zombieland: Comedia apocalíptica

miércoles, 23 de diciembre de 2009
El maravilloso mundo de los hermanos Grimm: Regreso a la infancia

domingo, 20 de diciembre de 2009
Tygra, hielo y fuego: Fantasía animada ochentera

La profecía: El niño Anticristo

miércoles, 9 de diciembre de 2009
Paranormal activity: Noches de miedo

El domingo 29 de noviembre vi en el cine Paranormal activity, de Oren Peli, una película de la que se ha hablado mucho últimamente, tanto para bien como para mal. Unos opinan que ha supuesto una innovación y una especie de revolución en el género del terror, y otros dicen que no es más que una tomadura de pelo, al igual que ocurrió en 1999 con El proyecto de la bruja de Blair, aunque ésta fue un boom más evidente. Y como ésta, Paranormal activity pertenece al género del falso documental, lo que yo llamo “terror casero”, en el que la acción se recoge a través de las imágenes grabadas por una cámara que llevan los protagonistas. Aquí el terror es casero y minimalista, porque sólo hay cuatro actores en toda la película, la acción se desarrolla enteramente dentro de una casa, y no hay efectos especiales. El argumento también es muy sencillo: los protagonistas son una joven pareja que llevan tres años viviendo juntos, y de pronto empiezan a experimentar extraños fenómenos paranormales en su casa por la noche. Yo estoy en el bando de los que les ha gustado la peli, me ha parecido bastante acojonante. No es un terror visual ni efectista, en realidad no se ve nada del otro mundo, pero hay un miedo psicológico que se te queda dentro y después te hace pensar durante unos días, y hay un par de escenas escalofriantes. Muchos espectadores han salido decepcionados y la película no les ha impresionado lo más mínimo, pero yo es que soy de los tontos que a veces todavía les da miedo que un espíritu les asuste por la noche, qué infantil, ¿no?
domingo, 6 de diciembre de 2009
Luna nueva: Romance vampírico adolescente II
