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martes, 24 de junio de 2025

La viuda negra: Crónica negra española. Votemos: El estigma de la salud mental.

Esta vez es fácil encontrar el nexo de unión. Voy a hablar de 2 películas españolas.

La viuda negra, de Carlos Sedes. La vi en Netflix.

En 2017 apareció en un parking, en Valencia, el cadáver de un hombre, acuchillado 7 veces. El Grupo de Homicidios de la policía comienza su investigación. La viuda, María Jesús, apodada "Maje", está desconsolada. Pero las cosas no siempre son lo que parecen...

La película recrea con mucha exactitud el caso real de la conocida como "la viuda negra de Patraix". Destaca la interpretación de sus 2 actrices principales. Ivana Baquero, que ha tenido una exitosa carrera desde El laberinto del fauno, impresiona en el papel de la viuda, una joven guapísima, aparentemente inocente, pero en realidad retorcida, manipuladora y peligrosa. Poco a poco vamos descubriendo sus oscuros secretos y su doble (o triple) vida. La otra actriz es Carmen Machi, que interpreta a Eva, la veterana inspectora que encabeza la investigación, inteligente, tenaz, y que también tiene sus propios problemas. Yo, cada vez que aparece un policía investigando en una película de crímenes, por muy truculento y horrible que sea el crimen, siento como una especie de tranquilidad, porque sé que lo va a resolver.

La peli me mantuvo muy absorbida. Es muy interesante si quieres conocer a fondo este caso de la crónica negra española, porque reproduce los hechos con mucha fidelidad. Para amantes del true crime.


Votemos, de Santiago Requejo. La vi en el cine.

En una pequeña comunidad de vecinos, en Madrid, se reúnen los propietarios para decidir si cambian el ascensor o no. En la conversación sale que uno de ellos va a alquilar su piso a un compañero de trabajo que tiene problemas de salud mental, pero que es una persona completamente normal, y entonces la reunión cambia completamente de rumbo. Algunos de los inquilinos no están de acuerdo con que vaya a vivir al edificio una persona con problemas de salud mental, ya que tienen miedo, mientras que otros están de acuerdo y apuestan por la integración. Deciden que lo van a votar. Qué saldrá en la votación?
Esta película ha pasado casi desapercibida. No es un blockbuster, ni tiene acción ni efectos especiales. Es una peli pequeña, teatral, con pocos personajes y un solo escenario. De hecho, está basada en un corto del director y en su obra de teatro. Se apoya principalmente en los diálogos y en la interpretación de los actores, que están magníficos. Los que yo conozco son Clara Lago, Tito Valverde, Gonzalo de Castro, Neus Sanz y Charo Reina. Creo que es una película interesante y necesaria, que retrata el estigma que hay todavía en la salud mental. Además, quién no tiene problemas de salud mental hoy en día? Lo que pasa es que algunos lo dicen y otros no. Eso es lo que yo opino.




martes, 10 de junio de 2025

En mil pedazos: Autodestrucción. Ana de los mil días: Amor y muerte.

Cada vez que hablo aquí de 2 películas, me gusta buscar algo que ambas tengan en común, es una manía, pero me parece original. Esta vez es muy difícil encontrar un nexo de unión entre ellas, excepto que las 2 llevan la palabra "mil" en su título. Aparentemente no tienen nada en común, pero... las 2 tratan de alguna manera de autodestrucción y destrucción.

En mil pedazos (A million little pieces), de SamTaylor-Johnson. La vi en Prime Video, pagando, por cierto.


Esta es la historia de autodestrucción, redención y superación de James. Adicto a todas las drogas del mundo, ha ingresado involuntariamente en una clínica de rehabilitación, obligado por su hermano. Allí, tras enterarse de que su conducta le ha llevado a las puertas de la muerte, experimentará todo tipo de emociones: negación,
resistencia a dejar las drogas, culpa, dolor, rabia, destrucción, autodestrucción, liberación... La película trata sobre todo esto y su relación con otros pacientes de la clínica, la psicóloga, y su hermano. La clínica existe realmente, está en Minnessota, y todos los pacientes y trabajadores que hay allí son adictos. Es como una gran terapia de grupo. James encontrará también el amor, que inevitablemente va de la mano del dolor, y aprenderá que uno no está a salvo de las recaídas.

El prota es Aaron Taylor-Johnson, que aunque durante toda la peli aparece hecho polvo, sigue siendo guapo (la cinta la dirige su mujer, a lo mejor es por eso). También aparecen por allí Giovanni Ribisi, Juliette Lewis y Charlie Hunnam. A los demás actores no los conozco. Recomendable película.

Ana de los mil días (Anne of the thousand days), de Steve Jarrot. La vi en Filmin.

Esta es la historia de amor turbulento entre Enrique VIII y Ana Bolena. Más que una historia de autodestrucción, es de destrucción, porque ya sabemos que Enrique VIII destruía vidas como le daba la gana y se llevaba por delante a todos los que le estorbaban o no le caían bien.

La película, de 1969, narra todos los acontecimientos desde que el rey se encapricha de Ana y quiere hacerla su esposa, pero había un problema, Enrique ya tenía una esposa, Catalina de Aragón, española, hija de los Reyes Católicos. Pero eso no era problema para el rey, y después de muchas dudas y muchas conversaciones con sus consejeros, decide renegar del Papa y crear su propia Iglesia, en la que él mandaría, claro, y así pudo divorciarse y librarse de Catalina (tuvo suerte que no la mandó ejecutar). El rey y Ana Bolena se casan y tienen una época de amor apasionado, hasta que el rey se cansa de ella porque no le daba hijos varones (todos los niños nacían muertos, sólo sobrevivió Isabel, que después reinaría y demostraría que los tenía bien puestos, más que muchos hombres). Enrique se encapricha entonces de otra dama de la corte, Jane Seymour, y para deshacerse de Ana se inventa que ha cometido adulterio y la condena a ser decapitada, junto con otros miembros de la corte que, según él, estaban en el complot. Más vidas destruidas. Enrique VIII era un monarca megalómano, violento, y muy peligroso, y su reinado era de terror total.

Viendo el cine que se hace hoy, siempre es bueno revisitar los clásicos de vez en cuando, como esta peli con un soberbio Richard Burton en el papel de Enrique VIII (fue nominado al Oscar, pero no ganó), y una arrebatadora Geneviève Bujold como Ana Bolena. Fantástica ambientación de la época, y al menos se llevó el Oscar al Mejor Vestuario. La habéis visto alguna vez?

P.D.: Esta última crítica parece una crónica de la gran Nieves Concostrina, jajaja.    

 

miércoles, 23 de abril de 2025

Los pecadores: Blues y monstruos. Las hijas del Califato: Religión y fanatismo.

 Los pecadores (Sinners), de Ryan Coogler. La vi en el cine.


Esta cinta tiene 2 películas en una. La primera parte es un drama racial, social, histórico (la acción se sitúa en 1932), y sobre todo musical. Dos hermanos gemelos, interpretados por Michael B. Jordan, vuelven desde Chicago a su pueblo natal en Mississippi. Huyen de la mala vida, esperando construir una nueva. Compran un edificio vacío para convertirlo en un club nocturno donde se bebe, se canta, se toca y se baila el blues. Si te gusta este tipo de música, disfrutarás mucho con esta parte de la película. Todas las escenas musicales son bellísimas, impresionantes y adrenalíticas.
Pero entonces llega la segunda parte de la peli, la parte de terror y sangre, la parte sobrenatural, y el film da un giro de 180º, tal vez un poco menos. Y hay que matar y aguantar hasta el amanecer. Y hay que hacer uso de la magia y de las tradiciones ancestrales de la cultura negra. Y tal vez tengas que matar a un ser querido, antes de que él te mate a ti. Y el mal te rodea por todos lados. Es el momento de luchar o morir.
Me encantaría seguir contando, pero luego me dicen que hago spoiler. Os recomiendo la película. Recuerda mucho a otra que ya es de culto, ya os imaginaréis cuál. Vedla mientras estéis a tiempo.


Las hijas del Califato (Rabia), de Mareike Engelhardt. La vi en Filmin.


Es tremenda esta película francesa de 2024, que describe las condiciones de vida de las jóvenes europeas que se convierten al islamismo voluntariamente y se van a Siria a casarse con los combatientes de Isis. En una casa viven un montón de ellas, esperando que les llegue el turno de que las casen con uno de estos guerreros-terroristas que hacen su "Guerra Santa". Las protagonistas de la peli son Jessica y Laïla, dos chicas francesas que toman esta decisión, atraídas sobre todo por el novio por internet de una de ellas. En la casa donde viven hay también una jefa, la llaman Madame, que es la que maneja todo el cotarro y todo, absolutamente todo, pasa por ella.
La cinta me ha dejado bastante mal rollo, pero creo que es una película necesaria, para concienciar a las jóvenes que toman esas decisiones en la realidad, que las hay y muchas, aunque parezca increíble. Para que vean cómo es esa vida en realidad, con la represión absoluta que sufren, convertidas en objetos para sus maridos, que pueden hacer con ellas lo que les dé la gana. Yo la verdad es que no lo entiendo, no me entra en la cabeza cómo pueden abandonarlo todo, a sus familias, la libertad y la comodidad de Europa, para irse a vivir al Infierno. Siempre he pensado que son unas descerebradas. Pero viendo este film he logrado entender algo. Ellas llevaban una vida de mierda en Francia, con trabajos miserables, sin nada, y les lavan el cerebro, piensan que van a vivir una aventura y su particular cuento de hadas. Luego el cuento de hadas se transformará en una pesadilla, pero para entonces ya es demasiado tarde. Pues eso, una película muy recomendable y que te va a dar muy mal rollo.

jueves, 10 de abril de 2025

La sombra de la ley: Convulsos años 20

 La sombra de la ley, de Dani de la Torre. La vi en Netflix.


Los años 20 fueron una época de cambio y crisis en casi todo el mundo, y en España también. Comenzaban las huelgas y las manifestaciones, los trabajadores (y las trabajadoras) estaban hartos de aguantar y se rebelaban, nace la CNT y el movimiento anarquista, y la policía respondía con contundencia y violencia. Los clubs se llenaban de gente rica, sobre todo hombres, que venían a ver a las chicas bailar y enseñar las piernas, o lo que hiciera falta, a beber alcohol, y a dejar su dinero. Uno de los clubs más frecuentados está regentado por El Barón (grande Manolo Solo), un hombre sin escrúpulo ninguno a la hora de hacer trapicheos y ganar dinero.
En 1921 llega a Barcelona Aníbal Uriarte, apodado El Vasco, un policía que viene a unirse a la Brigada de Información, cuya principal misión en ese momento es recuperar unas armas que se han usado en el asalto a un tren militar. Sus compañeros policías son todos corruptos y no dudan en usar la violencia y en dejarse sobornar. Sobre todo el Inspector Rediú (Vicente Romero, al que nunca he visto hacer de bueno), el más malo y corrupto de todos los corruptos. Si es que yo creo que allí el único policía honrado es el Comisario Verdaguer (Pep Tosar). Uriarte, el prota, interpretado por Luis Tosar, tampoco es muy fino que digamos. Pero entonces se infiltra entre los anarquistas, conoce a Sara (Michelle Jenner), una joven anarquista luchadora, y cambia un poco.
La peli es interesante y está bien ambientada, aunque muchos dicen que no, que quiere imitar al Chicago de los años 20, el de los gangsters y los coches de lujo por las calles, y que no, que España estaba mucho más atrasada. Y vosotros, habéis visto la peli? Qué os pareció?

viernes, 4 de abril de 2025

Una ballena: Oculta en las profundidades de la noche y el mar. Emilia Pérez: Inclasificable y polémica.

 El finde pasado vi dos películas extrañas e inclasificables, con protagonismo absoluto de mujeres. Películas diferentes a cualquier otra.


 Una ballena, de Pablo Hernando. La vi en el cine.

Oculta en las profundidades de la noche y el mar. Esta película es una rareza, inclasificable, de esas que llegan a mi tierra, el Campo de Gibraltar, porque tendrán que cubrir un cupo o algo así. Pero la semana que viene no estará, o estará sólo en horario nocturno. Estaba yo sola en la sala, y encima era la matinal...
Bueno, a lo que vamos. La cosa va de una chica que es asesina a sueldo y no falla nunca. Se infiltra y se esconde tan bien, que nunca pueden atraparla. Pero sus poderes sobrenaturales proceden de un lugar mágico, en el mar y la playa, un lugar donde viven criaturas monstruosas, ballenas y peces, de los que ella saca su energía y cura sus heridas y hasta resucita si está muerta. El mar y las criaturas le dan la vida, se diría que se regenera con la piel del pescado. Pero cada vez que vuelve de allí, es menos humana. Aunque esto sólo se advierte porque le sale un líquido del pelo, como clara de huevo.
La peli puede calificarse de drama psicológico, fantástico, de naturaleza, y thriller. Los paisajes son alucinantes, pero todo es tan oscuro todo el tiempo, que no se ve bien. La chica, Ingrid, interpretada por Ingrid García Jonsson, tiene la misma cara seria todo el tiempo, no cambia de expresión ni una vez, tiene que demostrar que es una asesina implacable. Y no habla casi nunca, se pueden contar con los dedos de una mano las palabras que dice en toda la cinta. Pero no habla porque no quiere, ella es así de introvertida. Apenas habría diálogos en esta historia, lo cual la haría aún más aburrida, si no fuera por la presencia del gran Ramón Barea, que le da un poco de ánimo a la cosa y cuenta historias interesantes. Yo estaba todo el tiempo deseando que saliera Ramón Barea.
Pues no me ha gustado la película. Me ha parecido pretenciosa y profundamente aburrida. Se podían haber aprovechado los paisajes marinos, de la costa, y los grandes peces y seres monstruosos, pero con tanta oscuridad, no se veía nada. No sé si es que querían que todo fuera oscuro porque eso definía a la peli, o es que no tenían dinero para iluminación, pero yo no veía nada, se deja mucho a la imaginación, y a mí eso no me gusta, me gusta que me expliquen las cosas. Pero bien por Ramón Barea.


Emilia Pérez, de Jacques Audiard. La vi en Movistar+.

Este finde vi la muy inclasificable y polémica Emilia Pérez. Polémica por las desafortunadas declaraciones de su protagonista, la española Karla Sofía Gascón, aunque yo no estoy de acuerdo en que se mezcle la vida privada, o pública, con la calidad artística. Pero la verdad es que Karla la lió parda, y no pudo hacerlo en un momento peor, ya que eso rebajó mucho las posibilidades de la película para conseguir las estatuillas doradas. Yo creo que podía haberse llevado el Oscar a Mejor Película y algunos más, pero al final sólo se llevó el de Mejor Actriz Secundaria para Zoe Saldana, y el de Mejor Canción, que no sé qué canción es, pero me lo imagino.
Inclasificable porque no se puede encuadrar en ningún género, y al mismo tiempo es una mezcla de muchos. Es un drama musical, un drama social, una historia psicológica y queer? Es todo eso y más. Emilia es libre y no se deja encasillar. Es que trata tantos temas en una sola película... La violencia, los desaparecidos, el narcotráfico, el cambio de género, los ascensos sociales y laborales, la corrupción de los abogados... y por supuesto las canciones, que están metidas con calzador, pero a mí no me importa. La historia de Manitas, un temido narcotraficante que quiere convertirse en mujer y dejar atrás su vida, y es ayudad@ por Rita, una talentosa abogada, es muy bizarra a priori, pero ves la película y todo encaja, a mí no me chirrió nada, ni siquiera las canciones.
Luego, resulta que la peli está rodada toda en español latino, pero es francesa. Está basada en una novela francesa, y el director también es francés, Jacques Audiard, que realizó ese peliculón que es Un profeta.
Bueno, en mi opinión Emilia Pérez merecía más Oscars de los que se ha llevado, porque mira que darle el de Mejor Película a Anora... vaya tela (sólo es mi opinión, que nadie se moleste). A mí me ha gustado mucho la película, con todos sus elementos dispares, pero bien colocados.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Adolescencia: Juventud atormentada y siniestra y planos secuencia

 


Adolescencia, serie de tv. La vi en Netflix.
Habréis visto cientos de posts sobre la aclamada serie Adolescencia, pero el mío es diferente. Y lo es porque... voy a decir algo malo de ella, que nadie lo dice. Bueno, no sé si alguien más lo habrá hecho también, pero en fin, ahí va.
Estoy de acuerdo en que la serie es buena (buena, a secas), que trama un tema terrible, como es el asesinato de una muchacha, a manos, presuntamente, de un chico de 13 años. Que pueda haber asesinos a esa edad da miedo, y mucho. Que el asunto es muy complejo y nos hace reflexionar sobre nuestros jóvenes, la educación que reciben, las redes sociales, como se relacionan con el entorno, que no es como antes... Y que un niño de 13 años pueda ser un psicópata da pavor. Las actuaciones son impresionantes, sobre todo Stephen Graham, el padre, y Owen Cooper, el chico, que lo borda.
Y ahora llegamos a la parte técnica y a los aclamados planos secuencia. Son 4 capítulos, y cada uno de ellos está rodado en plano secuencia, es decir, que la cámara no se para en ningún momento, no hay cortes para pasar a otra escena, porque todo el capítulo es una escena. La cámara sigue a los personajes cuando van de un sitio a otro, o se queda en una habitación donde entra y sale gente, pero sin cortar nunca. Y cada capítulo dura una hora. Esto requiere un dominio y un esfuerzo tremendo, pero en mi opinión, no hacía falta hacerlo en esta serie. Porque el argumento se podía haber ventilado en dos horas, y sería una película magnífica. Opino que los planos secuencia en esta serie lo único que hacen es alargar la acción innecesariamente y que los personajes se pongan a hablar de cosas que no interesan. Mucha paja y poco grano, aunque el grano sea muy bueno. Así que pienso que la serie es buena, cuando podía haber sido impecable, de no ser por los planos secuencia, que a mí me sacaban del contexto.
Y vosotros, qué opináis? Si alguien lee esto, seguro que no está de acuerdo conmigo. Ya me podéis rebatir, si queréis.

Crónicas del finde pasado: Swallow y La voz dormida

 Voy a comentar las películas que vi el finde pasado en plataformas (concretamente en Prime Video), porque las que vi en el cine, The Alto Knights y Los aitas, no me convencieron mucho, me parecieron un poco anodinas, y no me merece la pena hablar de ellas.

Vi dos películas de mujeres que sufren y lo pasan muy, muy mal, en situaciones límite, pero por muy distintas circunstancias.


  Swallow, de Carlo Mirabella-Davis. La vi en Prime Video.

Atormentada y obsesiva. Hunter es una joven ama de casa que vive en un hogar de lujo y alucinante, diría yo, con su guapo marido Richie. Su cuento de hadas se tambalea cuando descubre que está embarazada y empieza a tener la compulsión de tragarse objetos peligrosos para su salud. Su obsesión y su ansiedad pronto son descubiertas por su marido y su familia política, que intentan tomar medidas, pero Hunter burla todas las medidas y cada vez se traga objetos más amenazantes y horrorosos, lo cual empieza a tener consecuencias.
La película me ha producido sentimientos encontrados. El argumento me parece muy interesante, ya que me atraen los temas de trastornos mentales, y este trastorno, aunque parezca mentira, existe, se llama síndrome de pica o altrofagia. Yo calificaría la peli casi de terror y body horror; produce horror y a la vez fascinación ver cómo Hunter se traga, desde canicas hasta agujas, con las posteriores consecuencias para su salud. Impresiona bastante. Durante toda la película, mi curiosidad era averiguar de dónde venía la obsesión de la protagonista, y había varias explicaciones posibles. Pero luego llega un final muy abierto, y eso no me gustó, de hecho me dejó frustrada, porque la película me estaba gustando bastante, y odio los finales abiertos. Y a vosotros, os gusta el body horror? Y los finales abiertos?


La voz dormida, de Benito Zambrano. La vi en Prime Video.
Doloroso drama real. En la posguerra, Pepita, una joven cordobesa, se va a vivir a Madrid para estar cerca de su hermana Hortensia, que está en la cárcel y embarazada. Allí entra en contacto con el mundo de los republicanos que siguen luchando contra el régimen, e incluso surge el amor con uno de ellos, en condiciones muy complicadas.
La película es un drama que describe las durísimas condiciones en las cárceles de mujeres durante la posguerra española, donde te podían detener, encarcelar, torturar y fusilar aunque no hubieras hecho nada, simplemente por ser familiar de un republicano. Situaciones terribles e injustas de la guerra, porque las guerras siempre son terribles e injustas, y las guerras civiles más. Aquí en España, yo creo que esta negra página de la historia no se olvidará jamás.
Hay que destacar las impresionantes actuaciones de las dos protagonistas, Pepita, interpretada por María León en su primera película, y Hortensia, una mujer abatida, desconsolada, pero a la vez orgullosa y luchadora, encarnada por Inma Cuesta, que está absolutamente fantástica. Para verla con el corazón en un puño.


jueves, 20 de marzo de 2025

Santuario: Mundo futuro y aire tóxico

Alguien ha visto esta serie? Y si es así, a alguien le ha gustado? A mí me da que no, que yo soy la única persona del mundo a la que le ha parecido interesante y entretenida. En un mundo distópico, tras el desastre climático, la Tierra se ha convertido en un desierto letal, así que la población tiene que vivir oculta, en edificaciones o bajo tierra, y viven totalmente controlados por el Gobierno. Uno de los mayores problemas es el de los embarazos y los partos, todo debido a la toxicidad del aire. Pero esto se arregla con la creación del Santuario, una enorme cúpula donde las mujeres embarazadas pasan todo el tiempo, aisladas del exterior, con todas las comodidades, hasta que dan a luz. Pero el Santuario oculta un inquietante secreto...

La serie está producida por Álex de la Iglesia, pero no creo que eso haya sido suficiente para que haya tenido mucho éxito. Sé que las series españolas no tienen la mejor calidad técnica, ni los mejores efectos especiales, y que algunos actores no son muy buenos. Pero me da igual, yo he disfrutado con esos decorados de cartón piedra y esta historia de escape y huida con mujeres ayudándose unas a otras, porque el protagonismo es más bien femenino. El argumento te puede hacer reflexionar sobre asuntos muy de actualidad: el apocalipsis climático que se nos avecina, los peligros de la inteligencia artificial, los problemas para seguir teniendo hijos en un mundo en decadencia... A mí me ha hecho pasar un buen rato (o malo, porque el panorama que nos presenta no es muy optimista). Pero ya digo, seguramente soy la única persona de la humanidad a la que le ha gustado la serie.



Crónicas del finde pasado: La inspiración más profunda y Lee Miller

 El finde pasado, entre otras, vi dos películas inspiradoras, acerca de personas que realizaron y realizan hazañas asombrosas, arriesgaron su vida, y sobrepasaron continuamente los límites.


 
Lee Miller (Lee), de Ellen Kuras. La vi en el cine.

La fotógrafa del horror. Historia de la fotógrafa norteamericana Lee Miller, que, tras ser modelo, consiguió irse a la Segunda Guerra Mundial como corresponsal de guerra de Vogue, con gran esfuerzo porque no dejaban entrar a mujeres en ningún sitio, a no ser que fueran enfermeras; pero ella se las arreglaba para colarse en todos los frentes, y así, huyendo de las bombas y los francotiradores, retrató con su cámara el peligro y la muerte de la guerra, las devastadoras consecuencias y los miles de cadáveres que dejó tras de sí, y la miseria de la posguerra. Vio cientos de cadáveres apilados en los campos de exterminio. Vio cómo le cortaban las piernas a los soldados heridos en los hospitales de campaña. Y al final, se reencontró con viejos amigos y volvió a su casa, con su marido. Hoy está considerada como la corresponsal mujer más influyente de la historia.

Kate Winslet está fantástica, como no podía ser de otra forma, y se mete perfectamente en la piel de Lee Miller, una mujer que tenía mucho carácter y siempre aparece en las fotos con el ceño fruncido, como enfadada, pero tras esto escondía una gran humanidad. Película muy recomendable.


La inspiración más profunda (The deepest breath), de Laura McGann. La vi en Netflix.
Asombroso este documental sobre uno de los deportes más extremos y peligrosos que puede haber en el mundo: la apnea, que consiste en sumergirse en el agua, a la mayor profundidad posible, sin equipo de buceo, aguantando la respiración. A mí, que no entiendo los deportes de riesgo, que me dan miedo hasta las atracciones de la feria, me resulta increíble. Los apneístas son personas adictas a la adrenalina y absolutamente asombrosas. Tienen que bajar siempre con uno o dos buceadores de seguridad por lo que pueda pasar. A veces pierden el conocimiento, y también ha habido accidentes mortales, eso, por desgracia, es inevitable. Se celebran campeonatos mundiales en los que los apneístas están continuamente batiendo el récord del día anterior.
La película sigue los pasos de la italiana Alessia Zecchini, que ostenta varios records mundiales, y el irlandés Stephen Keenan, considerado el mejor buceador de seguridad del mundo.
Pues nada, estupefacta me he quedado al ver las inmersiones de estos adictos al riesgo, que viven para jugarse la vida. Ellos dicen que a tan grandes profundidades encuentran la paz, y que reconectan consigo mismos. Yo no entiendo cómo pueden hacer eso si tienen que estar pendientes de aguantar la respiración, pero en fin... El documental es muy interesante y recomendable, y da vértigo.


jueves, 13 de marzo de 2025

Crónicas de la semana pasada: Anora, El cuento de la doncella y Crueles intenciones

 La semana pasada vi un montón de películas, como siempre (benditas plataformas, aunque también sigo yendo al cine). Pero me llamaron la atención especialmente tres de ellas. No hay mucho en común entre ellas, excepto una denuncia a las diferencias entre clases sociales, algo que siempre existirá en el planeta Tierra, en cualquier época, y un retrato de clase social elevada, en la tercera de las pelis.

 Empezamos con Anora, de Sean Baker. La vi en Prime Video (pagando, por cierto, que vaya tela, pero Prime Video hace eso con los estrenos recién llegados del cine).

Mi opinión sobre esta película es bastante negativa, la verdad, y es que no entiendo por qué ha ganado 5 oscars, la mayoría, esta comedia negra, reverso oscuro de Pretty woman, en la que una prostituta se casa en Las Vegas con el hijo de un millonario ruso, un niñato malcriado, pensando que va a poder dejar la vida que lleva. ¿Por qué una película cuyo diálogo se basa en los gritos, las pataletas y las palabrotas de Anora, se ha llevado el Oscar al Mejor Guión (el Mejor Guión)?? Es que todas las demás me parecen mucho mejores, excepto La sustancia, que también me parece una porquería, como esta. Película para tiktokers de la Generación de Cristal. Qué vergüenza. Sé que su director, Sean Baker, tiene legiones de seguidores. La otra cinta que he visto de él, The Florida Project, tampoco me gustó mucho. Anora puede tener un cierto interés como retrato de una sociedad con clases privilegiadas en decadencia, y clases menos privilegiadas que sueñan con llevar una vida mejor. Pero tampoco tuvo mucho interés para mí. Si alguien lee esta crítica, que no creo, y no está de acuerdo conmigo, me puede rebatir todo lo que quiera. Yo no voy a cambiar de opinión, y seguiré pensando por qué, estando en el palmarés películas como A complete unknown (que no se ha llevado nada), Cónclave y Dune: Parte 2, va esta y se lleva la mayoría de los premios. Creo que en este mundo de los Oscars todo es política y chanchullos.


El cuento de la doncella (The handmaid's tale o Die Geschichte der Dienerin, porque la película es alemana). Es alemana por su director, pero está rodada en inglés y todos los actores de USA. La vi en Filmin.

Todos conocemos la magnífica serie El cuento de la criada, adaptación de la novela de Margaret Atwood, que en España se emite en la plataforma Max, antes HBO, y estamos a la espera de su ya última temporada, creo. Pero lo que no sabe todo el mundo es que hubo una anterior adaptación en 1990, en formato de largometraje, dirigida por Volker Schlöndorff y con actores de la talla de Faye Dunaway, Robert Duvall, Elizabeth McGovern, Aidan Quinn y Natasha Richardson, que es la prota. La película es una adaptación completa del libro, mientras que la serie sólo adaptaba el libro en su primera temporada, tomando las demás temporadas otro camino inventado por los guionistas.


Creo que la película fue un fracaso y no le gustó mucho al público en general, al contrario que la serie, que tiene muchísimo éxito, merecido, porque es extraordinaria. A mí sin embargo me ha gustado también la peli. No se puede comparar con la serie, que sí, es mucho mejor, pero creo que el film es una digna adaptación de esa sociedad distópica, en la que Estados Unidos, asolado por una guerra, se ha convertido en la República de Gilead, la mayoría de las mujeres son estériles, y las pocas que son fértiles son usadas como criadas y esclavas sexuales para que los matrimonios ricos puedan tener hijos, para lo cual tienen que mantener relaciones sexuales, quieran o no, con los maridos, llamados "comandantes", y en cuanto tienen a su hijo (o hija) se lo quitan y se lo dan a la mujer estéril del matrimonio rico. Una sociedad totalmente patriarcal, machista, retrógrada, y ultrarreligiosa. Y terrorífica también. La película es noventera total, un poco naif y algo casposilla, sí. No sé si es un telefilm o fue a los cines. La serie es muchísimo mejor, ya lo sabemos, más completa y elaborada, y en todos sus capítulos pueden contar muchas más cosas y tiene una mejor factura y más medios que la peli que sólo dura 90 minutos. Pero a mí me ha gustado, qué narices. ¿Podría llegar a ocurrir esto aquí? El asunto es para reflexionarlo. A veces parece que está más cerca de lo que creemos.


Crueles intenciones (Cruel intentions), de Roger Kumble. La vi en Prime Video. Se trata de una adaptación de Las amistades peligrosas, la novela del siglo XVIII que todos conocemos porque tuvo dos magníficas versiones (Las amistades peligrosas, en 1988, y Valmont, en 1989), una adaptación muy original porque está ambientada en la actualidad (bueno, en 1999, cuando se hizo la película, que ya han pasado unos añitos), en el mundo de los jóvenes de la clase alta de Nueva York. El reparto estaba compuesto por jóvenes estrellas de la época: Ryan Philippe, Sarah Michelle Gellar, Reese Witherspoon y Selma Blair. ¿Qué decir de esta peli? Con ese material de partida, era difícil que saliera mal, a pesar de la apuesta arriesgada del ambiente adolescente. Y salió bien. Fue un gran éxito de público y crítica, aunque no llegue al nivel de sus dos predecesoras. A mí me gustó, y disfruté mucho con las intrigas amorosas de la malvada Kathryn y el seductor Sebastian, los personales de Gellar y Phillipe, equivalentes a los de Glenn Close y John Malkovich en Las amistades peligrosas, y Annette Benning y Colin Firth en Valmont. Era difícil competir con esos actorazos, pero creo que los jóvenes actores defienden sus papeles muy dignamente. He de decir que era la tercera vez que veía la peli y que también la vi en su día en el cine.










jueves, 17 de octubre de 2019

Joker: El origen del mal

Arthur Fleck es una buena persona. Vive en Gotham, la ciudad de Batman, con su madre anciana a la que cuida con cariño. Lo que más le gusta es hacer reír a los demás, y trabaja de cómico en un pequeño club y de payaso animando a los niños en el hospital público. Su mayor sueño es actúar en la tv y aparecer en el show de Murray Franklin. Pero Arthur tiene problemas mentales, lo cual dificulta su relación con la gente y hace que muchos le traten mal. Día tras día, golpe tras golpe, insulto tras insulto... ¿Cuánto tardará Arthur en explotar?
Joker, de Todd Phillips, nos cuenta cómo un hombre bondadoso, infeliz e inestable se convirtió en uno de los más temidos villanos en el mundo de DC Comics (y sus correspondientes películas). Pero los guionistas, Todd Phillips y Scott Silver, no se han inspirado en ningún cómic, sino que han inventado su propia historia, una crítica a la deshumanización de la sociedad, al trato que reciben las personas diferentes. No es una aventura de superhéroes, no esperéis ver a Batman en su coche corriendo a salvar la ciudad. Es un drama muy oscuro sobre un perdedor al que la vida le va arrebatando una a una todas las cosas que le importan, hasta que cae en una espiral de odio y locura irreversible. La película está hecha para el absoluto lucimiento de Joaquin Phoenix, uno de estos actores que se comen la pantalla y que está enorme en su desquiciado y espeluznante personaje. El film ha tenido un gran éxito de público y crítica, ya es una película de culto, y en muchas páginas de cine está entre las 10 mejores de la historia. No está mal para un director cuyo historial eran comedias descerebradas como la saga de Resacón y Road trip (Viaje de pirados). Ya sabéis, si queréis pasar un buen / mal rato con los bailes desequilibrados y la risa demente del pobre Arthur, id a ver Joker. Os encantará, u os dará mal rollo, o las dos cosas. A mí no me encantó, pero sí me dio muy mal rollo.

martes, 1 de octubre de 2019

Crónicas del finde pasado: A dos metros de ti, Ad astra y Blinded by the light

El finde del 21 y 22 de septiembre lo pasé casi entero en el cine. Tres películas vi. Las dos primeras, muy bonitas, pero me dejaron un poso de tristeza y mal rollo: A dos metros de ti y Ad astra. Menos mal que el domingo vi Blinded by the light, una historia optimista y además real.                                                                                                                                                                                                          















A dos metros de ti (Five feet apart), de Justin Baldoni. Stella y Will son jóvenes, guapos, inteligentes y están enamorados. Pero no pueden estar juntos. Los dos padecen fibrosis quística, una grave enfermedad que les obliga a pasar mucho tiempo en el hospital, y que también les obliga a estar separados para evitar contagios. Si se acercan a menos de dos metros, podrían incluso morir. Una "love story" dramática en toda regla. Pasamos toda la película viendo cómo ellos intentan vivir su amor, burlar a la muerte, acercarse de algún modo, ser felices en su terrible situación. Es una cinta para público adolescente y transmite optimismo y ganas de vivir a pesar de todo, pero si la veis, llevaos los kleenex.









Ad astra, de James Gray. En un futuro, no sé si cercano o lejano, al astronauta Roy McBride le encargan la misión de viajar hasta los confines del Sistema Solar, a Neptuno, para averiguar qué ocurrió con una expedición desaparecida hace 30 años, cuyo resultado está poniendo en peligro la vida en la Tierra. Además, resulta que el comandante de dicha expedición era el padre de Roy, el cual se sospecha que sigue vivo. Brad Pitt es el protagonista casi absoluto de esta epopeya espacial, aunque también aparecen por ahí Donald Sutherland y Tommy Lee Jones La película tiene unas imágenes impresionantes y espectaculares, algo de acción, y mucha introspección en la mente de Roy. No esperéis Star Trek ni Guardianes de la galaxia, sino más bien una mezcla de Apocalypse now y 2001, odisea del espacio, pero mucho menos aburrida que esta última. Me fascinó contemplar la belleza e inmensidad del espacio, y esta misma inmensidad me transmitió una sensación de soledad tremenda. Pero me parece una peli muy interesante, en la que sí ocurren cosas, y no me aburrió para nada, sólo me dio un poco de mal rollito. 

                                                                                                                 



















 




















Blinded by the light (Cegado por la luz), de Gurinder Chadha. En Inglaterra, a finales de los años 80, en un pueblo perdido llamado Luton, vive Javed, un adolescente británico de origen paquistaní. Son años de cambios sociales, recesión económica y resurgimiento del movimiento neonazi. Todo esto afecta a Javed, que quiere ser escritor y vive oprimido por las ideas tradicionales de su padre. Pero un día descubre la música de Bruce Springsteen y sus letras le dan la fuerza necesaria para perseguir sus sueños. Como indica el título, es una película muy luminosa, optimista y de buen rollito. Está basada en las experiencias reales del escritor Sarfraz Manzoor, y dirigida por Gurinder Chadha, directora británica de origen hindú, que ya nos hizo sonreír en 2002 con Quiero ser como Beckham y en 2004 con Bodas y prejuicios, adaptación de Orgullo y prejuicio en plan Bollywood. Para pasar un buen rato y trasladarse a los 80.

                                                                  



lunes, 20 de marzo de 2017

Creed. La leyenda de Rocky: Rocky crepuscular


Adonis Johnson es un niño conflictivo. No sabe quién es su padre, su madre murió hace unos años y va de centro de acogida en centro de acogida y de correccional en correccional. Un día de tantos que está castigado en aislamiento aparece Mary Ann, una elegante y bondadosa señora que está decidida a adoptarlo, y que le habla de su padre. Ella le conocía muy bien, porque era su marido: nada menos que Apollo Creed, el campeón mundial de los pesos pesados, fallecido en un brutal combate antes de que Adonis naciera. Pasan los años y vemos a Adonis (que el nombrecito también, vaya tela, pero teniendo en cuenta el nombre de su padre…), convertido en un joven ya mayor de edad. Vive muy bien, en una casa muy lujosa (porque Apollo Creed, campeón de fama mundial, lógicamente, estaba forrado), con su madre adoptiva, a la que quiere mucho, y con un trabajo super guay de directivo de una empresa, o algo así. Pero… Adonis lleva el boxeo en la sangre; de hecho, en sus ratos libres, para desestresarse, se va a luchar en combates ilegales en Tijuana, México, y siempre gana y vuelve con pocos rasguños. Hasta que un día decide hacer de su afición su modo de vida, para gran disgusto de su madre, que sigue recordando cómo acabó Apollo, lo deja todo y se va a Filadelfia a buscarse un entrenador muy especial… Lo habéis adivinado, ¡sí, Rocky Balboa!, que como todos sabemos, fue al principio rival y después gran amigo de Apollo, y que también fue campeón mundial no sé cuántas veces. Al principio, como os podéis imaginar, las cosas no serán fáciles para Adonis; Rocky vive retirado del boxeo, regentando el restaurante de su querida y difunta esposa Adrian, no tiene apenas contacto con su único hijo, y todos sus amigos y compañeros de fatigas murieron, así que ya no quiere saber nada de aquel mundo que tantas alegrías y disgustos le dio. Pero poco después, como no podía ser menos, la determinación y entusiasmo del joven Creed le convencen, y acepta entrenarlo, e incluso le consigue un combate con un duro y peligroso rival que, claro, también es campeón mundial, si no no tiene gracia. ¿Conseguirá Adonis superar el gran desafío, no decepcionar a Rocky, ser digno del legado de su padre, y, lo que es más importante, enfrentarse a sus propios temores?


Creed (en España le han añadido el subtítulo La leyenda de Rocky, para que quede claro de qué trata la película, por si alguien está despistado y se la pierde por tener un título tan raro), es el segundo largometraje de Ryan Clooger, director que yo no conocía de nada. Su primera película, Fruitvale Station, estrenada en 2013, es un film de corte independiente y minoritario, pero que ganó un montón de premios en prestigiosos festivales, como el de Sundance, y hasta fue a Cannes. Narra (y denuncia) la tragedia real de Oscar Grant, un joven afroamericano que fue detenido por la policía en el metro de Oakland en la Nochevieja de 2008, en un altercado, y asesinado por uno de los agentes por un tiro en la espalda. Después de sus comienzos con una obra social y de denuncia, creo que Ryan Coogler se ha pasado definitivamente al cine palomitero (no lo digo en tono peyorativo, que yo soy la primera a la que le gustan los blockbusters), ya que su próximo proyecto, con estreno previsto para 2018, es la adaptación de las aventuras de Pantera Negra, el primer superhéroe negro de la historia. Eso sí, Coogler continúa con su compromiso hacia la población de color: hasta ahora, todos los protagonistas de sus películas son de raza negra. Adonis Creed es interpretado por Michael B. Jordan, que también era el prota de Fruitvale Station, pero que no lo será de Pantera Negra; el papel lo hará Chadwick Boseman, quien fue James Brown en el biopic I feel good (título en España, porque el título original de la peli es el de otra canción, Get on up). Y es que claro, en España no nos gustan los títulos tan raros. A Michael B. Jordan también le hemos visto con superpoderes, en 2012, en Chronicle, un film ya casi de culto, dirigido por Josh Trank, perteneciente al género de "ciencia ficción y fantasía con trasfondo filosófico y no mucho presupuesto", y que a mí me resultó un poquitín aburrido; y en el remake / reboot de Los Cuatro Fantásticos, también de Josh Trank, que descolocó a público y crítica con su visión oscura y pesimista de las aventuras de estos famosos héroes, y que resultó un fracaso. A mí, en cambio, me encantó, y la considero una película muy, muy, infravalorada.

Después de todos estos entresijos de actores, superhéroes y directores, habrá que hablar un poco de la película, digo yo. Creed no deja de ser la típica historia de amistad, deporte, superación, y de personaje desubicado que termina encontrando su lugar en el mundo. Una fórmula muy propia del cine comercial y planificada al milímetro para atraer al público. Pero mira, es muy entretenida y se ve con agrado. ¿Qué importa que sea altamente previsible, que sea la séptima entrega de una saga que perdió fuerza hace mucho, y que a estas alturas la historia de amor no sea interracial? Lleva tras de sí el encanto de una saga mítica, aunque los entendidos dicen que la única peli buena fue la primera y, tal vez, la segunda. Yo hace tanto que vi algunas de ellas que ni me acuerdo, pero... ¿Cómo olvidar ese tema musical, "Gonna fly now", de Bill Conti, ese "Eye of the tiger", de Survivor, tan ochentero, y sobre todo a ese Dolph Lundgren, haciendo de ruso malísimo (siempre lo digo, Dolph, ¿quién te ha visto y quién te ve?). Yo también me estoy poniendo nostálgica, y eso que son películas que no me gustan mucho, y que el boxeo me parece un deporte muy estúpido. Pero ahí ataca Creed, a la nostalgia de los fans, y esa es su gran baza. Queramos o no, Rocky forma parte de nuestras vidas cinéfilas, al menos para los que nacimos antes de 1970. Michael B. Jordan está muy natural y convincente en el papel de héroe que persigue sus sueños y encuentra su destino, muy en la línea del propio Rocky, casi 40 años antes. Porque ya sabemos que en estas películas lo que importa no es que el protagonista sea campeón mundial, que venza a sus rivales, ni que consiga fama universal ni un montón de seguidores, no, lo que importa siempre es que conquiste sus sueños y supere sus propios traumas y limitaciones. Jordan resulta ser un actor bastante camaleónico; me pareció muy diferente del superhéroe de Los Cuatro Fantásticos, y del niñato de Chronicle al que lo de tener poderes le viene grande. Incluso me parecía que tenía una cara distinta en cada película, aunque los efectos digitales hacen milagros, pero supongo que la mayor parte se debe a su mérito actoral.

 
Entre tanta lucha y entrenamiento y esfuerzo por encontrarse a sí mismo, a Adonis, por supuesto, también le da tiempo a enamorarse. La trama romántica (que no es interracial, porque esto es cine hollywoodiense y no están tan avanzados), la pone el personaje de Bianca, vecina de nuestro protagonista, interpretada por Tessa Thompson, actriz que se dio a conocer en la serie adolescente casi de culto Veronica Mars. La historia de amor me pareció bastante bonita y no entorpece mucho en el desarrollo de la película. Bianca es un personaje interesante, no es muy plano ni la típica chica perfecta. Bueno, es bastante perfecta porque es guapa, independiente, con carácter... Sólo le faltaba ser boxeadora, pero no, es compositora y cantante de talento. El único problema es que tiene un pequeño defecto físico en forma de enfermedad congénita y degenerativa, que no voy a decir cuál es, aunque a estas alturas ya todo el mundo habrá visto la peli y a todo el mundo ya se le habrá olvidado.

Pero uno de los mayores reclamos de la película es, como os podéis imaginar, el propio Rocky. Sylvester Stallone llevaba 9 años sin interpretar el personaje, aunque entre medias le había dado tiempo a continuar con la saga de Rambo, iniciar la de Los mercenarios, hacer papeles de héroe todavía de buen ver, héroe crepuscular, héroe un poco de vergüenza ajena (no necesariamente en este orden), y hasta a dirigir algunas de sus pelis (ha dirigido, por ejemplo, casi todas las de Rocky, excepto la I y la V, de John G. Avildsen). Todos sabemos que, aunque es un icono y una vaca sagrada del cine de acción (no vamos a nombrar a las demás vacas sagradas, que ya las conocéis), Stallone no está considerado precisamente como un gran actor. Vamos, que no es Laurence Olivier, ni Robert de Niro, ni Christian Bale, por poner ejemplos de actorazos de distintas épocas. Pero aquí Sylvester está francamente bien. Es un Rocky muy, muy crepuscular, nostálgico, entrañable, humano, tozudo, aunque resignado... No es un héroe maduro, pero todavía en buena forma, que resurge de sus cenizas, sino que aparenta lo que en realidad es: una vieja gloria. Su interpretación convenció por igual a público y crítica, y le valió el Globo de Oro a mejor actor secundario, entre otros premios. También fue nominado al Oscar en la misma categoría, y todos pensábamos que lo iba a ganar, pero todos los años hay alguna sorpresa en los Oscars, y la sorpresa de 2016 fue que se lo llevó Mark Rylance por el thriller de la Guerra Fría El puente de los espías, película que no he visto. Pero no importa, nos ha gustado ver a Rocky Balboa otra vez, porque aunque ya no esté en buena forma y su estado de salud y de ánimo estén bastante resentidos, sigue siendo el mismo pobre chico de Filadelfia, en el que nadie creía, y que consiguió su sueño; y Sylvester vuelve a ser aquel joven actor salido de la nada, que escribió su guión, consiguió que le dejaran interpretarlo, y en 1976 entró definitivamente a formar parte de la historia del cine. La primera entrega de Rocky, dirigida por John G. Avildsen (sí, el director de Karate Kid), consiguió 3 Oscars, entre ellos el de mejor película y mejor director, y 10 nominaciones. Stallone fue nominado, pero, ¡ay!, tampoco se lo llevó.